En los eventos previos al torneo del US Open, parece que también hay suficiente drama, romance y una pizca de locura.
El 27 de agosto de 2026 en Nueva York, durante un evento de Nike en House of Innovation en la Quinta Avenida, justo antes del inicio de la fase principal del US Open.
Un admirador y bloguero de tenis Tony Zhao se arrodilló ante Alexandra Eala y le ofreció un Ring Pop, un caramelo con forma de anillo. Eala se rió y casi de inmediato llamó a su padre, Mike, quien se acercó, cruzó los brazos y con una expresión muy elocuente "tomó el control de la situación"
Todo parecía casi solemne, si no fuera por un detalle importante.
En lugar de un anillo de verdad, el fanático le ofreció a la deportista un Ring Pop , una piruleta con forma de enorme piedra preciosa.
Es decir, formalmente había un anillo.
Solo que se podía comer.
Romance de otro nivel
La situación fue tan inesperada que Eala no se inmutó, sino que simplemente se rió.
Y, como suele ocurrir en las mejores escenas de comedia, de inmediato llamó a su padre para que viera lo que estaba pasando.
Parece que ella lo entendió perfectamente: un momento así no se puede dejar sin la aprobación familiar.
Y aquí la historia se volvió aún mejor.
El protagonista: papá
Mientras el admirador, probablemente, ya elegía mentalmente la fecha de la boda, la reacción del padre de Alexandra convirtió todo lo que ocurría en una pequeña obra de teatro.
Fue ella la que hizo que el episodio se volviera realmente viral y divertido.
Porque una cosa es una propuesta en broma con un anillo de caramelo.
Y otra muy distinta es que además lo esté viendo el papá de la deportista.
Ahí la tensión ya es casi como en un desempate.
Lo más tierno de esta historia
En toda la escena no hubo ni incomodidad ni irritación, solo ligereza, risas y buen ambiente.
Fue uno de esos raros momentos virales en los que nadie quedó en ridículo, sino que todos simplemente recibieron una dosis de buen humor.
Aunque, reconozcámoslo, la propia formulación ya es magnífica:
a la tenista le hicieron una propuesta antes del US Open, y le regalaron un anillo que, si se quería, se podía comer incluso antes de dar una respuesta.
Una sola conclusión
El US Open aún no ha comenzado de verdad, y el partido romántico ya se ha disputado.
Y si en el tenis de élite todo lo deciden el saque, la recepción y el carácter, en esta historia claramente se apostó por otra cosa:
por la valentía, el humor y el Ring Pop de fresa.

