En Virginia, un mapache irrumpió en una licorería, provocó un auténtico caos en el local y acabó quedándose dormido directamente sobre el suelo del baño.
Según la agencia Associated Press, el animal logró alcanzar las botellas y, al parecer, se emborrachó. Los empleados del establecimiento descubrieron los restos de su particular "juerga" al llegar por la mañana.
Todavía no se ha detallado cómo logró entrar el mapache ni cuánto tiempo permaneció allí dentro. No obstante, el resultado fue de lo más pintoresco: botellas rotas, estanterías volcadas y un inesperado "invitado" durmiendo en el aseo.
Qué es lo que lleva a un mapache a decantarse precisamente por una tienda de licores es un interrogante que, muy probablemente, quede sin respuesta.



