La agencia aeroespacial de EE. UU. comienza un experimento a gran escala que debe responder a la pregunta fundamental de la futura misión marciana: si el ser humano podrá soportar casi un año en un espacio cerrado a millones de kilómetros de la Tierra. El proceso de selección de voluntarios ya está abierto y el inicio de la misión está programado para no antes de agosto de 2027.
Simular lo imposible
El experimento denominado «Análogo de Investigación de la Luna y el Marte» (Luna-Mars Analog) se desarrollará en el Centro Espacial Lyndon B. Johnson en Houston. No se trata simplemente de una prueba más, sino de una simulación lo más cercana posible a la realidad de lo que enfrentarán los primeros exploradores del Planeta Rojo.
Los voluntarios tendrán que vivir cerca de un año en aislamiento total, trasladándose entre dos módulos especializados. El complejo HERA (Human Exploration Research Analog) servirá como el análogo de la nave interplanetaria donde la tripulación «realizará» el vuelo de varios meses. El complejo CHAPEA (Crew Health and Performance Exploration Analog) representará la base en la superficie de Marte o la Luna.
La rutina de los astronautas
Quienes participen en el experimento deberán cumplir con un horario prácticamente idéntico al de los astronautas reales. El programa incluye:
- Investigaciones científicas: realización de experimentos en condiciones de recursos limitados
- Mantenimiento de equipos: reparación y soporte de los sistemas de soporte vital
- Simulación de salidas a la superficie: «caminatas» por el paisaje marciano
- Expediciones en rover: trayectos hacia objetos de investigación remotos
- Trabajo con tecnologías de realidad aumentada: uso de sistemas de RA para la ejecución de tareas
Se ha puesto un énfasis especial en los aspectos psicológicos: la estancia prolongada en espacios cerrados, la elevada carga de trabajo, la comunicación restringida con el mundo exterior y el retraso en las transmisiones que imita la distancia real con Marte (de hasta 20 minutos por trayecto).
Una selección rigurosa
Los requisitos para los candidatos coinciden con los estándares de la NASA para los astronautas reales:
- Edad: de 30 a 55 años
- Estatura: no más de 188 cm (restricción debida al tamaño de los módulos)
- Ciudadanía: estadounidense o residencia permanente
- Salud: excelente estado físico y psicológico
- Formación: estudios superiores en los campos de ciencia, tecnología, ingeniería o matemáticas
Antes de comenzar la misión, los aspirantes se someterán a un proceso de selección de varias fases que incluirá exámenes médicos y psicológicos. La agencia evaluará minuciosamente no solo las competencias profesionales, sino también la capacidad de trabajar en equipo, la resistencia al estrés y la adaptabilidad.
Las lecciones de «Marte-500»
La NASA no es la pionera en este tipo de experimentos. El proyecto análogo más ambicioso hasta la fecha fue el experimento ruso «Marte-500», organizado por el Instituto de Problemas Biomédicos de la Academia de Ciencias de Rusia con la participación de la Agencia Espacial Europea.
En 2010, seis voluntarios (tres rusos, un francés, un chino y un italiano) se recluyeron en un complejo especial en Moscú durante 520 días, exactamente el tiempo que requiere, en teoría, una expedición a Marte con desembarco y regreso incluidos.
Los resultados fueron reveladores:
- La actividad física de los participantes disminuyó a medida que avanzaba el experimento
- Aumentó el tiempo dedicado al sueño y al descanso
- La mayoría experimentó trastornos del sueño, alteración del ritmo circadiano y falta de concentración
- Las reacciones de los participantes variaron notablemente: algunos lo sobrellevaron mejor que otros
El experimento concluyó el 4 de noviembre de 2011 y demostró que, en principio, un grupo reducido es capaz de pasar casi año y medio en aislamiento y mantener su capacidad de trabajo. No obstante, el precio de esto es una selección exhaustiva de la tripulación, una iluminación adecuada, una rutina estricta y ejercicio físico constante.
¿Qué evaluará la NASA?
A diferencia de «Marte-500», el experimento estadounidense se centrará no solo en el factor humano, sino también en la validación de tecnologías:
1. Equipamiento y sistemas de soporte vital: identificación de puntos débiles antes del vuelo real. 2. Protocolos de interacción: cómo toma decisiones el equipo en condiciones de estrés. 3. Tecnologías de comunicación: trabajo con retrasos y canales limitados. 4. Apoyo psicológico: métodos para mantener la moral de la tripulación.
Especialistas de la NASA supervisarán las 24 horas del día el estado físico y mental de los participantes, su rendimiento, la dinámica del equipo y su capacidad para tomar decisiones en situaciones críticas.
Por qué es importante ahora
El experimento está directamente relacionado con dos programas ambiciosos:
Artemis: el regreso del ser humano a la Luna y la creación de una base lunar de larga duración para finales de la década. La Luna se considera un campo de pruebas para validar tecnologías antes del salto a Marte.
Misión tripulada a Marte: programada para la década de 2030. La distancia al Planeta Rojo oscila entre 55 y 400 millones de kilómetros (según la posición de los planetas), y el tiempo de vuelo de ida es de 6 a 9 meses.
«Resolver los problemas mientras estemos en la Tierra será más económico y seguro que durante una expedición real», señalan en la NASA. Las soluciones exitosas podrán aplicarse posteriormente tanto en la base lunar como en las naves interplanetarias.
Competencia de enfoques
Mientras la NASA sigue el camino de la preparación y las pruebas graduales, las empresas privadas proponen escenarios más radicales.
SpaceX, de Elon Musk, promueve el concepto de crear un asentamiento permanente y, con el tiempo, autosuficiente en Marte, en lugar de una misión de una sola vez. No obstante, estos planes siguen estando lejos de concretarse. En febrero de 2026, Musk afirmó que la prioridad más próxima de SpaceX será la construcción de un asentamiento en la Luna, ya que es más sencillo y rápido trasladar personas y suministros allí. El proyecto de la ciudad marciana no se ha descartado, pero se ha postergado para una fecha posterior.
Cómo participar
La solicitud para participar en el experimento se puede presentar en el sitio web oficial de la NASA. La agencia subraya que no se trata de una simple aventura, sino de una labor científica de gran calado cuyos resultados definirán el futuro de la expansión humana en el cosmos.
Para quienes sueñan con Marte pero no están dispuestos a esperar hasta 2027, existe la alternativa del programa de selección de astronautas de la NASA para misiones reales. El último reclutamiento tuvo lugar en 2024 y el próximo se espera para no antes de 2028.
Contexto: El experimento de la NASA arrancará no antes de agosto de 2027 y tendrá una duración de aproximadamente un año. Se trata de uno de los proyectos más ambiciosos para preparar misiones tripuladas fuera de la órbita terrestre. Los datos obtenidos se utilizarán en la preparación de la base lunar dentro del programa Artemis y en el futuro vuelo a Marte.
Fuentes: NASA, Instituto de Problemas Biomédicos de la Academia de Ciencias de Rusia, Agencia Espacial Europea, SpaceX



