China ha puesto en funcionamiento la primera central solar flotante del mundo con una capacidad de 100 kW, construida con estructuras de bambú. La plataforma, llamada Jilin-2, está desplegada frente a la costa de Yantai, en la provincia de Shandong.
La central está compuesta por tubos y tuberías de bambú compuesto. Formará parte de una base de demostración y suministrará electricidad a un proyecto de producción de hidrógeno, amoníaco y metanol.
El desarrollo estuvo a cargo del Instituto de Investigación de Ingeniería Marina de CIMC, la empresa Yantai CIMC Raffles Ocean Technology Group, así como China Forestry Group Corporation y la Universidad Forestal de Pekín. La plataforma surge como evolución del prototipo Jilin-1 con una capacidad de 10 kW, creado ya en el año 2023.
Según representantes de CIMC Raffles, la estructura de bambú reduce notablemente el impacto en el medio marino en comparación con las alternativas de acero o polietileno. Esto forma parte de esfuerzos más amplios para sustituir materiales tradicionales por otros más ecológicos.
¿Puede este enfoque acelerar la transición hacia soluciones energéticas marinas sostenibles? Por ahora la plataforma sigue siendo experimental, pero ya demuestra el potencial del bambú en proyectos offshore.
La noticia apareció el 27 de agosto de 2026 y se basa en una declaración del fabricante realizada a finales de junio.
