Los precios del petróleo apenas variaron el lunes. El Brent subió 20 centavos, o un 0,2%, alcanzando los 88,72 dólares por barril. Por su parte, el WTI descendió 5 centavos, situándose en 82,35 dólares.
La razón principal de esta estabilidad se atribuye a la falta de avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbás Aragchi, declaró que Teherán no ha tomado aún una decisión sobre la reanudación del diálogo. Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump instó a los ciudadanos a aceptar precios de gasolina ligeramente más elevados.
Paralelamente, el tráfico de buques cisterna a través del estrecho de Ormuz ha disminuido. Según datos de Kpler, el sábado transitaron solo cinco embarcaciones, y el domingo, ninguna. La semana anterior, la cifra ascendía a 31.
La situación se ha visto agravada por los recientes ataques a los buques cisterna de ADNOC. Los Emiratos Árabes Unidos acusaron a Irán de atacar una tercera embarcación de la compañía en el estrecho. Previamente, incidentes similares habían tenido lugar el jueves y el viernes.
Tony Sycamore, analista de IG, comentó: «El status quo se mantiene. Ambas partes permanecen en sus posiciones, y el mercado sopesa el riesgo de una reducción en los suministros frente a la posibilidad de rutas alternativas y canales informales».
¿Cuánto tiempo durará este equilibrio?

