Parece que la inteligencia artificial ha llegado al último territorio sagrado de la humanidad: ¡las relaciones familiares!
Y si antes los padres soñaban con hijos que recogieran su habitación por sí solos, hicieran los deberes y no exigieran un teléfono nuevo cada medio año, ahora ha surgido una alternativa completamente inesperada.
¿Y si simplemente sustituimos a un hijo por un robot? 😁
Precisamente esa idea expresó, con el sentido del humor que lo caracteriza, el famoso director neozelandés Taika Waititi, conocido por las películas «Jojo Rabbit», «Thor: Ragnarok» y «Lo que hacemos en las sombras».
El motivo fue una entrevista con el periódico británico The Guardian, dedicada a su nueva película de ciencia ficción «Klara y el Sol».
🤖 22 de octubre de 2026 — entrevista; 23 de octubre — estreno de la película «Klara y el Sol». Reino Unido y EE. UU.
El papel principal en la película lo interpretó Jenna Ortega, y entre las demás estrellas están Amy Adams, Steve Buscemi y Natasha Lyonne.
La cinta está basada en la novela del laureado con el Nobel Kazuo Ishiguro y narra un futuro en el que las personas se han distanciado tanto entre sí que han empezado a comprar a sus hijos amigos artificiales.
La protagonista de Ortega es el robot Klara, creada especialmente para comunicarse con las personas. Sabe observar, aprender, mostrar cuidado y, poco a poco, intenta comprender lo más complejo del universo: los sentimientos humanos.
Y, según se descubre, ¡eso es mucho más difícil que ejecutar órdenes!
👨👧👧 «¡Yo querría un hijo así, que al menos no pida dinero!»
Durante la entrevista, la conversación derivó hacia si las personas podrían algún día sustituir a un ser querido por una copia artificial.
Waititi confesó que, con la edad, ha empezado a ver esa idea de otra manera. Como padre de dos hijos, comprende cuán fuerte es el apego de los padres y qué difícil resulta siquiera imaginar la pérdida de un hijo.
El director supuso que una persona realmente puede encariñarse emocionalmente con una copia artificial de un ser querido.
Y luego, como suele ocurrir, no se resistió a hacer una broma.
Waititi declaró que consideraría muy seriamente la posibilidad de sustituir a uno de sus hijos por un robot. ¡Y para ello no hace falta esperar a ninguna circunstancia trágica!
Y aclaró que simplemente le gustaría tener una versión del niño que lo tratara bien y no le pidiera dinero. 😂
Y aquí, al parecer, millones de padres de todo el mundo se quedaron pensando un segundo.
¡Imagínense!
Un niño robot no exige que le compren un smartphone nuevo.
No pide dinero para divertirse.
No deja la ropa tirada.
No discute por qué hay que irse a dormir.
Y ante la petición de recoger su habitación responde con alegría: «¡Comando aceptado. Ejecutando!»
El sueño de cualquier padre. ¡Hasta la primera actualización de software! 🤣
🧠 ¿Y si el robot resulta ser demasiado inteligente?
Claro que los hijos artificiales podrían abrir ante la humanidad problemas completamente nuevos.
Imaginen una cena familiar.
La madre le pide al hijo que se termine las verduras.
Y él responde:
«Según el análisis de 14 632 estudios científicos, su recomendación requiere una justificación adicional».
O el padre pregunta por qué el niño ha sacado un suspenso.
Y el robot informa con calma:
«Error detectado. La culpa es del sistema educativo. ¿Enviar una queja al director?»
Los años de la adolescencia serían especialmente interesantes.
En lugar del habitual portazo, ¡el niño podría simplemente desactivar el acceso parental!
Y la frase «¡Yo te engendré, yo te apagaré!» adquiriría por fin un sentido completamente literal. 😂
🎬 Una película que hace reflexionar
Sin embargo, detrás de las bromas de Waititi se esconde una cuestión bastante seria.
La nueva cinta habla no tanto de tecnología como de amor, soledad y la necesidad humana de ser necesario para alguien.
Clara es la amiga artificial de Josie, una adolescente que atraviesa un período difícil de su vida y se enfrenta a una enfermedad.
El robot intenta comprender a las personas y ayudar a la familia a la que llega.
Pero cuanto más estudia Clara las relaciones humanas, más difícil resulta responder a la pregunta: ¿qué es exactamente lo que nos hace humanos?
¿La capacidad de pensar?
¿Recordar?
¿Amar?
¿O simplemente estar cerca cuando alguien lo pasa mal?
El propio director reconoce que historias así hacen reflexionar sobre lo fácil que una persona puede encariñarse emocionalmente incluso con un ser artificial.
Y es que ya hoy muchos conversan con asistentes de IA, les dan las gracias, les ponen nombres y a veces incluso los perciben como interlocutores.
¿Y qué pasará cuando esos sistemas adquieran apariencia humana y aprendan a representar emociones de forma convincente?
Quizá entonces la idea de robots en la familia deje de parecer ciencia ficción.
🤖 El hijo perfecto. ¡Pero hay un matiz!
Tal vez la idea de Waititi tenga una debilidad bastante divertida.
¿Qué ocurriría si los propios hijos decidieran sustituir a los padres por robots?
Imaginen un papá artificial que nunca regaña, permite jugar en la computadora hasta medianoche y entrega el dinero para gastos a la primera petición.
Y una mamá robot que no recuerda lo del gorro, no obliga a comer sopa y nunca pregunta por qué hay desorden en la habitación.
¡Parece que los padres aún no han entendido que la inteligencia artificial también tiene su lado oscuro! 😁
Mientras tanto, «Clara y Sol» ya se estrenó en los cines, ofreciendo al público una historia mucho más profunda de lo que puede parecer por la broma del director.
Y es muy posible que precisamente películas así nos ayuden a reflexionar con antelación sobre un futuro en el que la tecnología deje de ser solo una herramienta y pase a formar parte de nuestras relaciones personales.
Y Taika Waititi, como siempre, supo convertir un tema filosófico serio en un motivo para reír.
Porque si algún día aparecen niños robot perfectos, los padres por fin se librarán de todos los problemas de crianza.
Aunque, eso sí, aparecerán otros:
—¡Su hijo hoy otra vez no ha hecho los deberes!
—Qué raro, ayer actualizamos el software.
—¿Y ahora qué?
— ¡Pruebe a apagarlo y volverlo a encender! 🤣
Y la pregunta principal del futuro, al parecer, sonará así:
«Mamá, ¿yo soy de verdad vuestro o me habéis contratado por suscripción?» 😂


