En Delhi ocurrió una historia que lo tiene todo: baile, metro, romance, un poco de locura y un teléfono inteligente muy atrevido.
El influencer Nikhil Kochar pegó su teléfono a un vagón de la línea amarilla y empezó a bailar al ritmo de Manma Emotion Jaage Re de la película Dilwale. Mientras el tren arrancaba, todo parecía un momento perfecto de Bollywood: música, movimiento, un héroe dramático.
Y entonces el tren simplemente se fue.
Nikhil se quedó en el andén, y el teléfono continuó su viaje sin dueño. La cámara grabó la estación, el cielo nocturno de Delhi e incluso el Qutub Minar, como si el teléfono inteligente hubiera decidido de repente: «Gracias, de aquí en adelante me las arreglo solo».
Internet estaba encantado. En cuestión de horas, el video alcanzó decenas de millones de visitas y millones de me gusta.
Lo que más divirtió a los espectadores fue que la canción coincidía perfectamente con lo que sucedía: la música literalmente acompañaba al teléfono, que a gran velocidad se dirigía hacia una nueva vida.
Ahora a todos solo les preocupa una cosa:
¿volvió este pequeño viajero a casa?
Por ahora no hay respuesta.
Pero una cosa es segura: el dueño quería grabar un reel viral, pero al final la estrella principal fue el teléfono.
Y quizás sea la trama más de Bollywood del año:
él bailaba, ella se fue… aunque «ella» era la cámara.


