El 22 de junio de 2026, el laboratorio tokiota Sakana AI abrió el acceso general a Fugu y a su versión avanzada, Fugu Ultra. No se trata de un modelo de lenguaje convencional más, sino de un orquestador: un sistema entrenado que recibe peticiones a través de un punto de conexión compatible con OpenAI y decide de forma autónoma si resolver la tarea por sí mismo o convocar a un equipo de modelos de vanguardia, como GPT-5.5, Claude o Gemini, llegando incluso a realizar llamadas recursivas a su propia estructura. El reparto de funciones, la validación de resultados intermedios y la composición de la respuesta final se gestionan internamente, sin que el usuario deba intervenir en el código.
La idea no surgió de la nada, pues la primera mitad de 2026 puso de manifiesto la fragilidad de depender de un solo proveedor. El pasado 12 de junio, Anthropic restringió el acceso público a sus modelos más potentes, Claude Fable 5 y Mythos, en cumplimiento de una orden de exportación estadounidense. Para empresas y estados que han integrado APIs externas en infraestructuras críticas, este tipo de decisiones repentinas ha dejado de ser un riesgo hipotético. La respuesta de Sakana es pragmática: en lugar de competir por el número de parámetros, busca formar el mejor equipo con los recursos disponibles y sortear los eslabones que falten. Dado que el conjunto de modelos es intercambiable, el sistema simplemente redirige el tráfico cuando Fable o Mythos no están operativos.
La base tecnológica reside en dos investigaciones aceptadas para el ICLR 2026. TRINITY presenta un coordinador evolucionado que asigna roles de Pensador, Trabajador y Verificador para estructurar interacciones complejas de varios pasos (arXiv:2512.04695). Por otro lado, Conductor es un modelo entrenado mediante aprendizaje por refuerzo para generar planes de coordinación en lenguaje natural (arXiv:2512.04388). En lugar de seguir flujos de trabajo rígidos, Fugu asimila patrones de colaboración, lo que le otorga flexibilidad y la capacidad de integrar nuevos modelos conforme salgan al mercado.
Existen dos versiones disponibles. Fugu mantiene un equilibrio entre calidad y latencia, siendo la herramienta ideal para programación, revisiones y asistentes virtuales, incluso dentro de Codex; además, permite excluir proveedores específicos para cumplir con requisitos de privacidad y cumplimiento normativo. Por su parte, Fugu Ultra está diseñado para tareas extensas de múltiples pasos donde los modelos monolíticos suelen perder el contexto o acumular errores, tales como la reproducción de trabajos científicos, análisis profundo de código, ciberseguridad o investigación de patentes y literatura.
En cuanto a las cifras, Sakana compara a Fugu con los mismos modelos que coordina, y en la mayoría de las categorías el orquestador supera a cada participante por separado. Fugu Ultra encabeza los principales índices de programación y diversos test científicos, posicionándose, según el laboratorio, al mismo nivel que Fable 5 y Mythos Preview, a pesar de que estos últimos no forman parte de su repertorio actual por falta de acceso público. Cabe señalar que los resultados externos provienen de los informes de los propios proveedores, por lo que deben considerarse datos declarados y no verificaciones independientes.
Las ventajas estratégicas se resumen en tres pilares fundamentales. Primero, se reduce la dependencia de un único proveedor, permitiendo combinar modelos de distintas empresas según precio, velocidad y cumplimiento. Segundo, ofrece una redundancia integrada que permite al sistema esquivar fallos o nuevas restricciones de un proveedor concreto. Tercero, el sistema de facturación es más justo que en los esquemas multiagente clásicos, ya que el coste no se acumula, sino que se calcula según la tarifa del modelo más caro utilizado en la cadena.
El acceso se realiza a través de una API unificada. La suscripción cuenta con tres niveles: Standard por 20 dólares mensuales, Pro por 100 dólares (con diez veces más límite) y Max por 200 dólares (veinte veces más), con una promoción de un mes gratis contratando antes de finales de julio. Para cargas de trabajo intensas existe el pago por uso: Fugu Ultra cuesta 5 dólares por millón de tokens de entrada y 30 dólares por los de salida, con tarifas superiores para contextos que superen los 272K. El informe técnico está disponible en el GitHub del laboratorio, mientras que el producto y la consola se encuentran en sakana.ai/fugu y console.sakana.ai. Como advertencia importante, el servicio no está disponible inicialmente en la UE ni en el EEE, ya que Sakana alega que aún está trabajando para cumplir con el RGPD.




