5 de septiembre Baylor Bears presentó una nueva forma de celebrar una intercepción: al jugador destacado lo visten en la línea de banda con un enorme abrigo de piel marrón con cabeza de oso. Lo llamaron todo muy en serio Turnover Bear. El jugador que le quita el balón al rival se dirige a la línea de banda y allí se convierte... en un oso enorme.
Le ponen un gigantesco abrigo de piel marrón con cabeza de oso: parece que el futbolista de repente se fue del estadio y terminó en el rodaje de un cuento muy extraño. 🐻
Y el debut del disfraz fue intenso: 5 de septiembre en el partido contra Auburn, la defensa de Baylor hizo tres intercepciones seguidas. Así que Turnover Bear tuvo que aparecer una y otra vez.
Baylor finalmente perdió 16:17, pero seguro que ya ganó una nominación: la de la celebración de intercepción más encantadora del fútbol americano.
Ahora la fórmula es muy simple:
quitar el balón → ponerse el oso → convertirse en leyenda. 😄



