En el estreno de su nueva película «Animals» en Los Ángeles, el 2 de octubre, Ben Affleck habló inesperadamente ante los periodistas sobre su vida personal. En respuesta a las preguntas sobre posibles romances, el actor de 54 años declaró con claridad: «Simplemente no es una gran prioridad en mi vida».
El divorcio con Jennifer Lopez se formalizó definitivamente a principios de 2025, dos años después de la boda. Desde entonces, los rumores sobre nuevas relaciones de Affleck estallaron con regularidad: desde insinuaciones sobre citas hasta sonadas historias sobre intentos de emparejarlo con Shakira. En la alfombra roja no solo confirmó que no busca a nadie, sino que también desmintió directamente los rumores sobre el «celestinaje» de la presentadora de «The View», Ana Navarro.
Affleck explicó su postura de forma sencilla y sin rodeos: el trabajo y sus tres hijos con Jennifer Garner le ocupan todo el tiempo. «Trabajo mucho y veo a mis hijos, casi no queda espacio para lo demás. No ando de cita en cita», dijo a Entertainment Tonight. Al mismo tiempo, subrayó que está contento con su situación actual: «Estoy en un buen lugar, soy feliz y sé lo que es importante para mí».
Este comentario apareció justo cuando a su alrededor volvían a girar historias sobre posibles romances. La declaración pública permite a Affleck recuperar el control de la narrativa: en lugar de callar y dejar espacio a las conjeturas, él mismo marcó los límites. En una industria donde la vida privada de las estrellas a menudo se convierte en mercancía, ese movimiento parece una elección consciente: no participar en la carrera por la atención.
Para el propio actor, lo principal ahora es la estabilidad tras dos sonados divorcios. Los hijos, con quienes mantiene una relación cercana, y nuevos proyectos como «Animals» con Kerry Washington le dan una sensación de apoyo. Habla abiertamente de que no cierra la puerta al futuro, pero tampoco piensa forzarlo: «Quién sabe qué aventuras traerá la vida. Estoy abierto, pero no intento alcanzar nada».
En definitiva, Affleck demostró un grado de serenidad poco habitual en una estrella de Hollywood. No niega la posibilidad de nuevas relaciones, pero se niega a convertirlas en el centro de su historia. No es solo una actualización sobre su vida personal: es una señal de que él mismo decide qué es importante y qué no.

