Operación White Sands: El plan militar para 'atraer' UAP y sus resultados

Autor: Uliana S

En el campo de pruebas de misiles de White Sands, en Nuevo México, donde durante décadas se ha probado el armamento más avanzado, algo inusual ha estado ocurriendo en los últimos meses, según diversas fuentes. El periodista Ross Coulthart informó que el presidente Donald Trump había autorizado una operación especial del Ministerio de Defensa (recientemente renombrado como Department of War). El objetivo era interceptar y, si fuera posible, capturar fenómenos anómalos no identificados, o UAP, para así estudiar tecnologías que podrían ser de origen no humano.

Según la información de Coulthart, el programa está siendo supervisado desde la Casa Blanca por asesores de inteligencia de alto nivel. La responsabilidad de su ejecución recae en el ministro Pete Hegseth, y la Oficina del Director de Inteligencia Nacional también está involucrada en el proceso. Sobre el campo de pruebas se emplearon armas de energía dirigida, como láseres y sistemas de alta potencia, contra objetos que mostraban las características clásicas de los UAP: aceleración instantánea, velocidades hipersónicas, ausencia de motores visibles y capacidad de movimiento transmedio.

Paralelamente, el congresista Eric Burlison compartió su testimonio sobre un informe donde militares y agentes de inteligencia detallaron una operación para crear las «condiciones ideales» con el fin de atraer y luego intentar detectar o interceptar UAP. Según Burlison, la operación fue un gran éxito, y él mismo remarcó que «toda la conversación cambió». Este evento, presenciado por muchos dentro de la comunidad de inteligencia, provocó una notable disminución del escepticismo en el sistema. Ross Coulthart confirmó que el suceso se refería específicamente a lo ocurrido en White Sands.

El astrofísico Avi Loeb, director del Proyecto Galileo y presidente del Consejo Asesor Científico de UAP, reaccionó con cautela pero de manera sustancial. Si los datos y posibles materiales realmente existen, la clave para el progreso reside en su peritaje científico. Solo un análisis independiente podrá determinar inequívocamente si se trata de tecnologías de origen no humano o de algo más prosaico.

El campo de pruebas de White Sands ha sido durante mucho tiempo un lugar para testear sistemas de energía dirigida. Recientemente, se realizaron allí demostraciones para la cúpula del Pentágono. Ahora, si las fuentes son creíbles, estas tecnologías podrían haberse empleado no solo contra drones. Según Coulthart, la operación fue concebida como un intento de eludir programas antiguos y clasificados para obtener pruebas directas.

Hasta el momento, no hay una confirmación oficial por parte de la Casa Blanca ni del Pentágono. Toda la información se basa en las declaraciones de periodistas, un congresista y fuentes anónimas. Sin embargo, el solo hecho de que la conversación sobre la interceptación de UAP se esté dando a este nivel ya modifica el tono del debate, pasando de la habitual negación a sutiles indicios de acciones activas. Qué fue exactamente lo que se logró detectar o capturar permanece, por ahora, bajo un velo de secreto. Pero si algún día estos materiales se ponen a disposición de los científicos, la humanidad tendrá la oportunidad de responder finalmente a una pregunta que ha permanecido en la sombra durante muchos años.

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