¿Cómo podemos situarnos en la realidad de aquello que deseamos y que ya existe en el ahora?
❓ PREGUNTA:
Hola, lee. Se dice que el tiempo no es lineal y que todas las realidades coexisten de forma simultánea. Entiendo que si lo he pensado y deseado, eso ya es una realidad. ¿Pero dónde se encuentra exactamente? Mi mente no logra comprenderlo, pero desearía experimentar esa realidad. ¿Ocurre esto mediante una reencarnación? Es decir, si estoy creando mis realidades aquí y ahora, ¿cuándo me hago consciente de ello?
❗️ RESPUESTA de lee:
Desde un punto de vista técnico, el proceso funciona a la inversa. En primer lugar, todo Ya Es. Partiendo de esa premisa de que "todo existe", usted define su identidad dentro de coordenadas específicas o nudos vibratorios. Posteriormente, su personalidad percibe un impulso que identifica como una "necesidad de cambio". Finalmente, la mente interpreta dicha sensación y la etiqueta como un "deseo".
En este punto, el espejismo del tiempo oculta el hecho de que usted no ha inventado un deseo, sino que ha interpretado un contacto real con una variante ya existente del Universo.
La analogía es la siguiente: supongamos que usted nunca ha probado una fresa, pero percibe su aroma y le agrada. De pronto, alguien le muestra una calabaza por primera vez y le asegura que eso es una fresa. A partir de ese instante, es su propia mente la que genera el "quiero una fresa" mientras visualiza la imagen de la calabaza. La forma del deseo resulta ser falsa, pero no lo sabrá hasta que pruebe la calabaza; el impacto será inevitable al descubrir que ese sabor desagradable, aunque etiquetado como su "deseo", le ha conducido a una experiencia decepcionante.
Por lo tanto, lo que deseamos no se crea, sino que ya está ahí. La mente simplemente se encarga de realizar la interpretación. Acto seguido, el intelecto idea diversos caminos para alcanzar dicha interpretación. Así es como se construye el Juego de la Ilusión. Por un lado, tratamos con elementos que ya existen, pero por otro, diseñamos experiencias complejas para obtener "lo que ya es", realizando múltiples movimientos y generando un sinfín de acontecimientos. Así es como opera la ilusión de manera integral.
En el momento en que comprenda que la forma es secundaria y que lo primordial es la esencia misma de la sensación deseada, acortará el camino y ya no podrá ser engañado por ninguna calabaza.




