La Asociación Estadounidense del Automóvil AAA informó que el precio medio del combustible diésel en todo el país alcanzó los $5,85 por galón. Esto ocurrió el 4 de septiembre de 2026 y se convirtió en un nuevo máximo histórico.
Hace un año, el galón costaba $3,71. El aumento fue de casi dos dólares en un corto período. El récord anterior, de alrededor de $5,82, se registró en junio de 2022 en medio de las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania.
La causa son las perturbaciones en los mercados energéticos mundiales provocadas por la guerra entre Estados Unidos e Irán. El conflicto ha provocado interrupciones en los suministros, aumentos en los precios del petróleo y restricciones en rutas marítimas clave.
El diésel es especialmente sensible a tales perturbaciones: lo utilizan camiones, agricultores y la industria. El aumento del costo del combustible afecta directamente la logística y los precios finales de los productos.
La gasolina también está subiendo de precio, aunque más lentamente. Según las previsiones, en vísperas del fin de semana festivo, su precio medio se acercará a los $4,15 por galón. Esto ya supera los valores del año pasado.
La situación se produce en medio de las próximas elecciones de mitad de mandato. ¿Cómo afectará la crisis del combustible a la vida cotidiana de los estadounidenses en los próximos meses?
Los expertos señalan que la dinámica futura depende de la evolución de los acontecimientos en Oriente Medio y de la capacidad del mercado para adaptarse a las nuevas condiciones. Por ahora, las cifras récord en las gasolineras se han convertido en un factor notable de la agenda económica.
