El 14 de octubre de 2026, en el evento Research@ en Mountain View, la compañía Google Research presentó una serie de avances en el campo de la inteligencia artificial. El vicepresidente Yossi Matias subrayó que ha llegado una «era dorada de la investigación», en la que la IA potencia el ingenio humano y hace accesibles capacidades antes inalcanzables.
Se prestó especial atención a Google Earth AI, un sistema de inteligencia planetaria. Ayuda a predecir amenazas para la salud pública, como los brotes de enfermedades, y a superar los retrasos en la notificación. Se basa en modelos fundacionales geoespaciales, entre ellos el Remote Sensing Foundation Model y el Population Dynamics Foundation Model, así como en TimesFM para la predicción a corto y largo plazo.
En el ámbito de la salud, Google sigue desarrollando AMIE, un sistema de IA médica. Un reciente estudio publicado en The Lancet mostró su potencial para apoyar la relación entre paciente y médico en clínicas reales. Además, Google.org destina 10 millones de dólares a proyectos de resiliencia ante crisis y salud pública.
Para la investigación científica se presentó Co-Scientist, una herramienta multiagente que genera hipótesis y ayuda a reproducir métodos en nuevos contextos. Otra herramienta, Deep Review, ya ha revisado más de 16 mil publicaciones en congresos y ahora está abierta al público general para analizar documentos técnicos.
En el ámbito espacial, Google desarrolla Project Suncatcher, un proyecto para emplazar la IA en el espacio. Incluye probar la supervivencia del hardware en el espacio y desarrollar sistemas de refrigeración para los chips. ¿Cómo influirá esto en las futuras misiones?
Todas estas herramientas, incluidos los nuevos chips Edge AI y los agentes para el análisis geoespacial, tienen como objetivo que científicos, médicos y organizaciones puedan resolver más rápido los desafíos globales. La compañía hace hincapié en el acceso abierto y la colaboración con socios.

