Los índices bursátiles estadounidenses mostraron el lunes un crecimiento firme. Los inversores reaccionaron a la bajada de los precios del petróleo y de la rentabilidad de los bonos.
El índice S&P 500 sumó 1 por ciento y se acercó al máximo histórico establecido el mes pasado hasta una distancia de menos de un por ciento. El Dow Jones Industrial Average subió 193 puntos, mientras que el Nasdaq composite avanzó 1,6 por ciento.
El precio del barril de petróleo Brent retrocedió hacia los 100 dólares. La rentabilidad de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años bajó hasta 4,96 por ciento. Estos factores aliviaron la presión sobre los mercados tras los repuntes de la semana pasada.
La dinámica positiva se extendió también a otras regiones. Los índices de Alemania, Hong Kong y Corea del Sur sumaron más de un por ciento.
¿Qué hay detrás de una recuperación tan rápida del ánimo en Wall Street? El abaratamiento de la energía y de los bonos dio un respiro a los mercados, permitiendo que las acciones volvieran a subir.
La situación en los mercados de materias primas y de deuda sigue siendo un factor clave para el rumbo futuro de las acciones estadounidenses. Los inversores siguen de cerca la evolución de los acontecimientos.
