El domingo 6 de septiembre se celebrarán elecciones al parlamento regional en el estado de Sajonia-Anhalt. Según las últimas encuestas, el partido Alternativa para Alemania (AfD) lidera con claridad con un resultado de alrededor del 40–42 por ciento.
Esto le da posibilidades reales de obtener una mayoría absoluta o un resultado cercano a ella. En tal caso, el candidato de AfD Ulrich Siegmund, político de 35 años, podría convertirse en el primer gobernador de un partido ultraderechista en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial.
El estado, con una población de aproximadamente 2,2 millones de habitantes, se considera tradicionalmente un bastión de AfD en el este del país. El partido aboga por endurecer la política migratoria, deportar a los ilegales y salir de la eurozona. Su delegación regional está clasificada por la Oficina Federal de Protección de la Constitución como confirmadamente de extrema derecha.
Los demás partidos —CDU, SPD, La Izquierda y Los Verdes— mantienen la política del "cordón sanitario" y se niegan a cooperar con AfD. Esto podría impedir que el partido forme gobierno incluso con un resultado fuerte.
El actual primer ministro, Sven Schulze, de la CDU, intenta movilizar a los votantes contra AfD. Las encuestas muestran que AfD supera a la CDU por 15–20 puntos.
Una victoria de AfD en Sajonia-Anhalt supondría un avance simbólico para el partido, fundado en 2013. ¿Cómo afectará esto a la política federal y a otros estados donde también se celebrarán pronto elecciones?
Los analistas señalan que el éxito de AfD refleja la decepción de los votantes de los estados del este con los partidos tradicionales y con el gobierno federal del canciller Friedrich Merz.


