El francés Bastien Tronchon del Groupama-FDJ se impuso en la 10.ª etapa de la Vuelta a España en un caótico esprint grupal, dejando atrás a Magnus Cort Nielsen y a Thibau Nys. Enric Mas del Movistar conservó el maillot rojo de líder, aventajando a Primoz Roglic en 1 minuto y 18 segundos.
La etapa, de 184,7 km entre Alcaraz y Elche de la Sierra, terminó con un desenlace inesperado: los ataques a un kilómetro de la meta no tuvieron éxito y Tronchon calculó perfectamente su arranque. El corredor de 24 años, que no esperaba un resultado así tras una preparación desafortunada, ni siquiera levantó los brazos en la línea de meta, dudando de su victoria.
La victoria de Tronchon, su primer éxito en una Grande Vuelta y el tercero de su carrera, subraya lo rápido que cambia el equilibrio de fuerzas cuando el favorito Tadej Pogacar se retiró tras una caída. Mas, por el contrario, demuestra regularidad: el español defiende con confianza el liderato, sin arriesgar en las etapas de transición.
En el contexto de la carrera, esto recuerda a una partida de ajedrez, donde un movimiento preciso al final decide el resultado, pero la estrategia general sigue en manos de quienes evitan errores. Roglic y Felix Gall siguen siendo los perseguidores más cercanos, aunque las etapas de esprint dan oportunidades a los menos favoritos como Tronchon.
La próxima etapa hacia Lorca promete de nuevo una lucha de velocistas, pero Mas ya ha demostrado que en la Vuelta no solo gana la velocidad, sino también la capacidad de mantener la concentración en cada kilómetro.


