La Piscina Olímpica de Montreal se convirtió en el escenario donde, a lo largo de cinco días —del 5 al 9 de julio de 2026—, cayeron récords que se mantenían vigentes desde hacía décadas, mientras una nueva generación de la natación canadiense se hacía oír con fuerza.
Summer McIntosh: un récord que esperó 16 años
La noche del primer día. La final de los 200 metros mariposa femeninos. Summer McIntosh, la joven de 19 años originaria de Toronto, se coloca sobre el bloque de salida y el recinto queda en silencio; todos saben que algo especial está por suceder.
El toque final. El marcador: 2:01.65. No es una victoria cualquiera. Se trata de un nuevo récord mundial que pulverizó la marca anterior de la china Liu Zige, vigente durante casi 16 años. Un registro que perduró más de 6.000 días cayó ante el empuje de una joven que ni siquiera había nacido cuando se estableció.
McIntosh, quien ya ostentaba el récord mundial en los 400 metros estilos, se impuso también al día siguiente en esta distancia con un tiempo de 4:27.35, la octava mejor marca de la historia. Aunque no superó su propio récord mundial, la victoria fue indiscutiblemente suya.
La reina de la natación canadiense, de apenas 19 años, seleccionó los "cuatro grandes" eventos —200 m mariposa, 400 m estilos, 400 m libre y 200 m estilos— y no dejó ni una oportunidad a sus rivales.
Taylor Ruck: cinco medallas de oro y un "triplete en los cien"
Si McIntosh personifica la historia, Taylor Ruck, de 26 años, representa una versatilidad asombrosa. La campeona olímpica se alzó con cinco títulos nacionales en estas pruebas clasificatorias.
Se impuso en los 50 m libre, luego en los 100 m libre, y sumó a sus triunfos los 100 m espalda y los 100 m mariposa, completando así el denominado "triplete de los cien": tres oros en tres pruebas distintas de cien metros en tres estilos diferentes. Este logro sitúa a Ruck en un club sumamente selecto.
Oliver Dawson: 18 años y dos récords con más de una década de antigüedad
La juventud no fue un obstáculo para entrar en los libros de historia. Oliver Dawson, de 18 años, se convirtió probablemente en la revelación más destacada de la categoría masculina en estas pruebas.
En la jornada final, pulverizó los récords canadienses de 50 y 100 metros braza, marcas que habían permanecido intactas durante 14 y 16 años, respectivamente. Su tiempo en los 200 m braza (2:09.50) fue el único resultado que superó el umbral de los 900 puntos en la tabla internacional. Dawson aseguró con firmeza su lugar en el equipo para el Campeonato Pan-Pacífico.
Ilya Kharun, Liendo y otros protagonistas
La piscina de Montreal también fue testigo de otras actuaciones memorables. Ilya Kharun, especialista en mariposa de 21 años y originario de Montreal, ganó la final masculina de los 100 metros en esta disciplina, superando a Josh Liendo.
El propio Liendo —medallista olímpico y plusmarquista mundial— optó por no participar en las pruebas clasificatorias para centrarse en su preparación de cara a los Juegos de la Mancomunidad de 2026 en Glasgow. Junto a Kylie Masse, liderará la delegación canadiense en Escocia.
Definido el equipo para el Campeonato Pan-Pacífico
Tras cinco días de intensa competición en Montreal, Swimming Canada anunció la composición de la selección nacional: 20 hombres y 22 mujeres viajarán al Campeonato Pan-Pacífico (Pan Pacific Championships) en Irvine, California. Las medallistas olímpicas Summer McIntosh y Taylor Ruck encabezarán el equipo.
¿Qué significa esto?
La natación canadiense atraviesa su propio renacimiento. McIntosh, a sus 19 años, está reescribiendo récords que parecían inamovibles. Ruck demuestra que la versatilidad en la natación moderna sigue siendo posible. Dawson deja claro que la nueva generación ya está llamando —y derribando— la puerta.
En el horizonte asoman el Campeonato Pan-Pacífico en agosto, los Juegos de la Mancomunidad en Glasgow y, por supuesto, la mirada puesta en los próximos Juegos Olímpicos. Lo ocurrido en Montreal demuestra que la natación canadiense no solo está viva, sino que avanza a toda velocidad, batiendo récords con una facilidad pasmosa.



