Bartolomé Lemanski no ocultó nada: tras tres victorias contundentes en nueve sets, la selección polaca se enfrenta a un nuevo nivel de rivales. Los próximos partidos — contra Ucrania y Bulgaria — ya no son un paseo, sino una verdadera prueba de resistencia.
En una entrevista con Polsat Sport, el bloqueador central lo dijo sin rodeos: «Será otro nivel de rivales, y ya ahora hay que concentrarse en eso». Cuando el equipo regrese al hotel, la preparación comenzará de inmediato. Estas palabras de un jugador experimentado suenan como una señal: se acabó la relajación.
Polonia en el grupo B se ve dominante, pero el calendario no da tregua. Bulgaria en su casa siempre es peligrosa, y Ucrania es capaz de dar sorpresas. Lemanski subraya: hay que cambiar el chip de inmediato, sin pausas. Psicológicamente es importante — el equipo no debe perder la concentración después de victorias fáciles.
Los aficionados en Sofía ya generan ventaja en las gradas, y Lemanski destacó su apoyo. Sin embargo, en la cancha todo lo decidirán los detalles: los bloqueos, la recepción y la capacidad de mantener los nervios en los momentos clave. Un peloteo largo puede cambiar el rumbo de todo el torneo.
Como en el ajedrez, donde tras la apertura comienza la verdadera partida, aquí ocurre lo mismo: la fase de grupos es solo un calentamiento. Lemanski recuerda que es precisamente ahora cuando se sientan las bases para los playoffs. Cualquier pérdida de concentración saldrá cara.
Las palabras de Lemanski no son un simple comentario, sino un recordatorio de lo rápido que cambia la dinámica en el deporte de élite. Quienes no se preparan para la dificultad quedan eliminados pronto. El equipo polaco, a juzgar por el tono del jugador, lo entiende perfectamente.


