El 27 de junio, la cantante británica Dua Lipa inauguró un nuevo proyecto cultural denominado Manifesto Library junto a la mítica librería Livraria Lello de Oporto.
El acto se llevó a cabo en el nuevo auditorium cultural del establecimiento, diseñado por el arquitecto Álvaro Siza, galardonado con el Pritzker Prize. Esta apertura formó parte del festival literario internacional BABELL – City of Books, al que asistieron autores de renombre como Salman Rushdie y la Premio Nobel Olga Tokarczuk, cuyas obras se han integrado en la colección de la nueva biblioteca.
A simple vista, esta noticia resulta inusual para el mundo de la música. No obstante, es precisamente ese carácter excepcional lo que la hace digna de atención.
Estamos acostumbrados a que los músicos publiquen álbumes, salgan de gira y produzcan nuevos espectáculos. Sin embargo, cada vez es más frecuente que actúen como guías hacia el mundo de las ideas, la literatura y la cultura.
La Manifesto Library no es simplemente una biblioteca.
Consiste en una selección de cien libros cuidadosamente elegidos para inspirar, invitar a la reflexión y ayudar a contemplar el mundo desde una perspectiva más amplia. Todas las obras allí presentes han sido censuradas o han protagonizado encendidos debates sociales en algún momento. Algunos de estos libros fueron prohibidos en las escuelas por tratar temas de raza o sexualidad, mientras que otros vieron su acceso restringido para ciertos grupos de lectores. Según Dua Lipa, en algunos casos los autores pagaron sus palabras con la propia vida. La colección se organiza en torno a cuatro pilares temáticos: Power, Control, Voice y Memory.
El proyecto es una evolución de la plataforma Service95, que Dua Lipa fundó en febrero de 2022. Desde junio de 2023, la cantante coordina el Service95 Book Club, un espacio donde entrevista a autores de talla internacional —como Margaret Atwood, Olga Tokarczuk, Chimamanda Ngozi Adichie o Percival Everett— y comparte las obras que han influido en su forma de ver el mundo y en su propia creatividad.
La elección del lugar para esta nueva biblioteca también resulta muy simbólica.
En 2026, la Livraria Lello celebrará su 120.º aniversario. Inaugurada en 1906, esta librería está considerada una de las más bellas del mundo. Sus interiores neogóticos en madera, su emblemática escalera roja de doble tramo y la vidriera con el lema «Decus in Labore» («El honor está en el trabajo») representan desde hace tiempo el amor por las letras y la creación. Además, recientemente el edificio fue declarado monumento nacional y patrimonio cultural de Portugal.
Al vincular la cultura musical actual con este espacio histórico, Dua Lipa parece recordarnos que la inspiración rara vez nace de una única disciplina artística.
La música puede llevar a un libro.
Un libro, a una nueva idea.
La idea transforma el estado interior del ser humano.
Y la inspiración florece justo allí, donde ese estado interior se encuentra con una nueva comprensión de la realidad.
Resulta interesante observar cómo está cambiando el rol de los artistas contemporáneos.
Hoy en día, no solo comparten sus canciones, sino también aquello que ha forjado su mundo interior: los libros, películas, ideas, personas e historias que han marcado su trayectoria creativa. A través de sus iniciativas, se convierten en mediadores entre distintas esferas culturales, facilitando que su audiencia realice ese mismo viaje de descubrimiento.
Así, la música pasa a formar parte de un diálogo cultural mucho más extenso.
Ya no existe de forma aislada respecto a la literatura, el cine, la ciencia o las artes.
Más bien, sirve de nexo entre todas ellas.
¿Qué aporta este acontecimiento a la sintonía del planeta?
Cada libro es una travesía por el pensamiento de otra persona. Cada composición musical es un viaje al mundo de las emociones.
Cuando estos dos universos convergen, nace algo que trasciende el concepto de proyecto cultural.
Surge la posibilidad de mantener viva la conversación. No se trata solo de oír una canción. Consiste en descubrir qué ideas inspiraron a su autor.
Quizás por eso este tipo de iniciativas cobran hoy una relevancia especial.
Nos recuerdan que la cultura no consiste en piezas artísticas aisladas.
Es un espacio unificado donde la música, la literatura, la pintura, el teatro y la ciencia se inspiran mutuamente de forma constante.
Y es precisamente en esos encuentros donde se gestan los nuevos relatos, las nuevas ideas y los nuevos significados.



