Alas digitales y sinfonía de la conciencia: el cuerpo se convierte en un instrumento de percepción

Autor: Inna Horoshkina One

Alas digitales y sinfonía de la conciencia: el cuerpo se convierte en un instrumento de percepción-1
Una nueva puntuación para el cuerpo

Las investigaciones sobre realidad virtual llevan años demostrando un fenómeno sorprendente: el ser humano es capaz de percibir como propios no solo los brazos y las piernas con los que nació.

El cerebro puede integrar en su esquema corporal:

— brazos virtuales
— extremidades adicionales
— colas
— alas
— incluso avatares de animales

Si se dan cita tres elementos clave:

— sincronización del movimiento
— respuesta visual
— retroalimentación

el cuerpo comienza a expandirse dentro de la percepción.


La conciencia no reacciona a la materia, sino a la experiencia

Y es precisamente aquí donde comienza lo más interesante.

Para el cerebro, la pregunta fundamental no es si algo es real.

Sino otra muy distinta:

— ¿puedo controlarlo?
— ¿siento una conexión?
— ¿está sincronizado conmigo?

Cuando surge la coherencia entre el movimiento, la percepción y la sensación, la conciencia empieza a adoptar la nueva experiencia como parte de sí misma.

Por esta razón, la realidad virtual ya se emplea:

— en neurorrehabilitación
— tras accidentes cerebrovasculares
— en la recuperación de la motricidad
— en el trabajo con funciones cognitivas

La conciencia aprende paulatinamente a ampliar sus propias fronteras a través de la vivencia de experiencias.


El experimento de las alas digitales

Resulta especialmente simbólico que uno de los experimentos más singulares fuera realizado por investigadores de la Universidad de Pekín y la Universidad Normal de Pekín, en China.

El proyecto estuvo bajo la dirección de los neurocientíficos Yanchao Bi, Kunlin Wei e Yiyang Cai.

En el experimento participaron 25 personas que, durante una semana, se sometieron a entrenamientos de vuelo en realidad virtual con alas digitales. Mediante el uso de cascos de RV y sistemas de seguimiento de movimiento, los participantes controlaban las alas digitales a través de los movimientos de sus manos y brazos.

Entonces sucedió lo que hasta hace poco habría parecido ciencia ficción.

Tras la serie de entrenamientos, los escaneos cerebrales revelaron que la corteza visual comenzó a reaccionar ante las imágenes de las alas casi de la misma forma que lo hace ante las extremidades humanas reales.

Dicho de otro modo, el cerebro empezó a percibir las alas como una parte integral del propio cuerpo.


Música, movimiento y una nueva percepción

En este punto surge un vínculo fascinante con la música y la vivencia colectiva.

Los investigadores señalan que la alteración en la percepción corporal se producía mediante:

— la sincronización del movimiento
— la respuesta visual
— el ritmo repetitivo de las acciones

Es decir, a través de los mismos mecanismos que operan en:

— la danza
— el ritmo musical
— el movimiento colectivo
— los conciertos y las experiencias de masas

Precisamente por ello:

— el ritmo altera la forma de caminar
— el sonido influye en las emociones
— la música reestructura el estado interno
— los conciertos generan una sensación de campo unificado

La realidad virtual y la música se están convirtiendo gradualmente en algo más que simples tecnologías de entretenimiento: son una nueva forma de experimentar la realidad.


El siguiente paso de la humanidad: la expansión de la percepción

La conclusión más relevante de este experimento no reside en las alas mismas, sino en el hecho de que el ser humano es capaz de ampliar la percepción de sí mismo.

No solo de forma física, sino también a través de:

— entornos digitales
— sistemas sensoriales
— el sonido
— la presencia visual
— nuevas formas de interacción

El ser humano del futuro no es simplemente alguien con tecnología; es aquel que comienza a comprender que los límites del cuerpo son mucho más plásticos de lo que imaginábamos.

Y es posible que la siguiente etapa de la evolución no esté tan ligada a cambios biológicos como a la expansión de nuestra percepción.


Qué aporta esto al sonido del planeta

Cuando el cerebro acepta unas alas digitales como propias, queda claro lo siguiente:

la realidad para el ser humano no es solo materia.

Es conexión. Sensación. Resonancia.

Todas estas investigaciones nos conducen gradualmente a una misma idea: la conciencia no percibe el cuerpo como una forma fija, sino como un sistema vivo de interacción, experiencia y presencia.

Y, quizás, apenas estemos empezando a comprender hasta qué punto la conciencia es capaz de expandirse a sí misma.

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Fuentes

  • Исследование о том, как мозг начал воспринимать виртуальные крылья как часть тела после VR-тренировки.

  • Обзор исследований о том, как мозг активирует схожие нейронные механизмы в VR и реальности.

  • Классическая работа о способности человека управлять телами и конечностями, отличными от человеческих.

  • Исследование роли тактильной обратной связи и embodiment в VR и протезировании.

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