Paris Hilton eligió por cuarto año consecutivo el personaje de Britney Spears — esta vez, una copia exacta de su actuación del año 2001 en los MTV VMAs con una serpiente viva sobre los hombros. Al mismo tiempo, Kim Kardashian se puso una peluca azul y largas uñas para convertirse en su hija North West, de 13 años, y la propia North respondió transformándose en Natalie Nunn de «Bad Girls».
Heidi Klum apareció caracterizada como el extraterrestre E.T., mientras que Kourtney Kardashian y Travis Barker eligieron vampiros góticos. Estas transformaciones aparecieron en la red varios días antes del 31 de octubre y de inmediato se volvieron virales.
Cada disfraz no es solo diversión. Hilton subraya una amistad de muchos años con Spears y la nostalgia por una época en la que ambas eran iconos. Kardashian, por su parte, se pone literalmente el personaje de su hija, borrando la frontera entre la maternidad y la performance pública, mientras que North y Natalie Nunn cierran el círculo de reflejos mutuos.
Estos movimientos permiten a las estrellas controlar la narrativa: en lugar de instantáneas casuales, ellas mismas marcan el tono de la conversación, recordando sus raíces, sus vínculos y su capacidad de sorprender. Las transformaciones familiares muestran con especial precisión cómo la fama hoy fluye entre generaciones.
En definitiva, Halloween-2026 volvió a ser no solo una festividad de disfraces, sino un escenario donde las celebridades demuestran quiénes son ahora y quiénes quieren parecer a continuación.

