En California se jugaba al bingo por plantas, porque el dinero ya no alegra tanto como una nueva suculenta

Editado por: Svitlana Velhush

En California se jugaba al bingo por plantas, porque el dinero ya no alegra tanto como una nueva suculenta-1

El 13 de septiembre se celebró en California otro Plant Bingo — una fiesta para personas que en algún momento de su vida adulta comprendieron:

«No necesito el premio gordo. Necesito una suculenta bonita».

Las reglas son casi como las del bingo normal, solo que en lugar de aburridos números hay imágenes de plantas.

El presentador canta:

— ¡Monstera!
— ¡Loto!
— ¡Sansevieria!

Y el público mira tensamente sus cartones como si en ese momento se decidiera el destino de una hipoteca.

Y entonces alguien completa primero la fila necesaria y grita:

— ¡BINGO!

Y no recibe dinero.

Ni un televisor.

Ni un vale.

Un ficus.

Y por alguna razón todos están felices.

En eso consiste la magia del Plant Bingo.

Los ganadores se llevan a casa premios vivos: suculentas, monsteras, potos y demás verdor de interior. Y los organizadores a menudo hacen que incluso los perdedores no se vayan con las manos vacías.

Es decir, es quizá el único juego de azar tras el cual en casa hay más oxígeno y menos espacio libre en el alféizar.

Es especialmente maravilloso que esas veladas se hayan convertido en una tendencia notable en el sur de California.

La gente se reúne, conversa, juega y, al mismo tiempo, se familiariza con las plantas.

El resultado es el entretenimiento perfecto para una persona adulta:

parece que viniste a una fiesta,
parece que jugaste a un juego de azar,
y volviste a casa con una maceta y una nueva responsabilidad.

Y lo más peligroso empieza después.

Porque primero ganas una pequeña suculenta.

Luego le compras una maceta bonita.

Luego otra — «para que no se sienta sola».

Y al cabo de medio año el apartamento parece un jardín botánico, y les explicas a los invitados:

— No, esto no es una adicción. Es una colección. 😄

En resumen, California ha vuelto a demostrar que los adultos, para ser felices, a veces realmente no necesitan un millón.

Basta con oír la palabra «monstera» antes que los demás.

4 Vues

Fuentes

  • Plant Bingo @ Brewjeria (Chula Vista)

Comentarios

Lea más artículos sobre este tema:

¿Encontró un error o inexactitud?Consideraremos sus comentarios lo antes posible.