Tailandia vuelve a ajustar sus normas de entrada y propone un régimen sin visado de 15 días para los ciudadanos de Colombia, México y Uzbekistán. No se trata de una simple concesión más, sino de un intento de resolver los problemas crónicos con los visados en mercados lejanos, donde la burocracia a menudo ha frustrado los viajes.
El Ministerio de Turismo y Deportes de Tailandia prepara una propuesta para el comité de política de visados, que se reunirá el 9 de noviembre. El ministro Surasak Phancharoenworakul señaló que los turistas mexicanos y colombianos se enfrentan con regularidad a retrasos en la aprobación de los visados, por lo que pierden vuelos ya reservados. Para los uzbekos, el trámite se realizaba anteriormente a través de la embajada en Rusia, lo que añadía complicaciones.
La decisión encaja en una serie de cambios recientes. Desde el 15 de septiembre de 2026, la mayoría de los países pasó de un régimen sin visado de 60 días a uno de 30 días, mientras que Mauricio y Seychelles obtuvieron 15 días. El visado a la llegada ahora solo está disponible para tres Estados. Tailandia aspira a mantener la afluencia de turistas, pero al mismo tiempo a controlar los riesgos y la carga administrativa.
Para Colombia, México y Uzbekistán, 15 días son un compromiso que puede abrir las puertas a viajes cortos. Los viajeros de América Latina tendrán la oportunidad de ver los templos de Bangkok o las playas de Phuket sin una larga espera para el visado. Los uzbekos podrán planificar sus visitas con más facilidad que antes. Sin embargo, el plazo corto limitará las posibilidades de conocer el país con mayor profundidad.
Detrás de esto hay un cálculo económico. Tailandia cuenta con un aumento del número de visitantes de regiones donde antes las barreras de visado eran altas. Al mismo tiempo, las autoridades subrayan que, incluso sin visado, se requerirán un pasaporte válido, la confirmación del billete de regreso y fondos suficientes. Tales medidas ayudan a equilibrar la atracción de visitantes y la protección contra abusos.
Si se aprueba la propuesta, el efecto se manifestará ya en los próximos meses. Los turistas de estos países podrán reaccionar más rápido a las ofertas de las aerolíneas y los turoperadores. Para Tailandia, es un paso hacia la diversificación de los flujos, donde las visitas cortas procedentes de nuevos mercados complementarán las rutas habituales de Europa y Asia.
En definitiva, Tailandia demuestra flexibilidad en su política de visados, adaptándola a los desafíos y oportunidades concretos de cada destino.



