❓ PREGUNTA:
Me interesa mucho conocer su opinión sobre las sustancias psicodélicas naturales. ¿Por qué las personas sienten una conexión más intensa con la Fuente, o incluso comienzan a percibirla tras el primer consumo, o es que la realidad es distinta?
❗️ RESPUESTA de lee:
Los psicodélicos alteran el espectro de la percepción y la mente, al salirse de sus límites habituales, pierde el control sobre la situación. Nuestra percepción cotidiana se mantiene en un rango estrecho, mientras que el efecto psicodélico genera desplazamientos variables según el caso.
Cuando la razón se desorienta, surge la observación directa. En estas circunstancias, diversos tipos de información fluyen sin el filtro del ego —las creencias habituales—, lo que suele derivar en una interpretación directa de las cosas «tal como son», sin disfraces.
No obstante, tras recobrar la sobriedad, los filtros regresan y el individuo olvida su forma de percibir, dando paso a la distorsión. Esta fase inicial, la revelación de lo visto, suele dejar una huella profunda y genera la ilusión de que, repitiendo el proceso, es posible comprender la Existencia.
Sin embargo, las sesiones posteriores solo provocan nuevas fracturas en el rango perceptivo y, a menudo, la visión se desmorona en múltiples piezas que nadie logra recomponer... Al fin y al cabo, la mente sobria habita en un mundo distinto. En ese estado, se divide racionalmente entre aquel que percibe anomalías y el yo normal. Por lo tanto, la dependencia de los psicodélicos conlleva el riesgo de una fragmentación psíquica.
Es fundamental comprender que ninguna habilidad es útil si no se aplica de forma práctica en la vida. Por mucho que observe la técnica de un pianista, sus dedos no aprenderán a tocar el piano. Se requiere una práctica personal constante.
El punto clave es que nuestra vida actual constituye esa práctica. La forma en que piensa, habla y toma decisiones representa el ejercicio de autorrealización de su Ser. Si la experiencia psicodélica no se integra de inmediato en la práctica diaria, se queda en un sueño hermoso o genera meros efectos especiales para la psique. En términos generales, esto convierte al individuo en un filósofo desconectado de la realidad.
El conocimiento más valioso es aquel que usted aplica en su vida en este preciso instante.




