El vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, ha aterrizado en Suiza con el fin de participar en una serie de conversaciones técnicas entre Washington y Teherán. Según los informes más recientes, Vance se encuentra en la localidad suiza de Bürgenstock, donde este domingo 21 de junio darán comienzo las consultas para implementar el acuerdo recién suscrito entre ambas naciones.
Este diálogo cuenta con la mediación de Pakistán y Catar. Los temas centrales de la agenda son el programa nuclear iraní y el establecimiento de un alto el fuego en el Líbano. Aunque el encuentro estaba previsto inicialmente para el 19 de junio, la cita tuvo que posponerse ante la escalada de la violencia en el sur del territorio libanés.
Apenas un día antes del arribo de Vance, el mando militar de Irán anunció el cierre del estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para el comercio internacional. Teherán adoptó esta medida como represalia por los persistentes ataques israelíes en el Líbano, los cuales contravienen las disposiciones del memorando de entendimiento firmado recientemente.
En medio de este clima de tensión, tanto en el Congreso como en los círculos analíticos se debate si el nuevo pacto entre Estados Unidos e Irán logrará frenar la espiral de violencia regional. Vance ha insistido en diversas ocasiones en que ninguna de las partes, ya sea Israel o Irán, puede resolver sus diferencias recurriendo únicamente a la fuerza militar. Asimismo, el vicepresidente aclaró que, por el momento, no se ha confirmado que el cierre del estrecho se haya hecho efectivo.
Los representantes de ambas delegaciones han mantenido bajo reserva los pormenores de las próximas sesiones. No obstante, la presencia del vicepresidente estadounidense en un momento de máxima fricción evidencia el interés de Washington por hallar una salida diplomática a la crisis, pese al escepticismo del gobierno israelí y a las exigencias de Teherán para que se respete el acuerdo alcanzado.



