Durante la escena final del ballet «Romeo y Julieta» en Esmirna, un invitado inesperado irrumpió en el escenario. Un gato apodado Romeow se subió a las tablas y se acomodó justo al lado del actor que interpretaba a Romeo.
Según informó Reuters, el suceso tuvo lugar el 10 de junio durante una función de la Imperial Russian Ballet Company. El animal se tumbó, comenzó a lamerse e incluso se puso a juguetear con el cabello del protagonista.
Los bailarines continuaron con la representación sin perder el compás en ningún momento. El público no pudo evitar las risas, pero nadie intervino, a pesar de que el libreto claramente no contemplaba semejante giro.
Las imágenes del incidente se difundieron rápidamente por internet y acabaron convertidas en un meme. El juego de palabras «Romeow y Julieta» no hizo más que reforzar la ironía de la situación.
¿Qué impulsa a un gato callejero a elegir precisamente el desenlace de una tragedia para hacer su aparición? Posiblemente, solo buscaba un sitio acogedor donde descansar entre las luces brillantes y la música.
Lo ocurrido en Esmirna es otra muestra de cómo los animales pueden irrumpir de forma imprevisible en obras meticulosamente ensayadas. Esta vez, reclamando legítimamente toda la atención de los asistentes.



