El Real, bajo la dirección de Mourinho, convierte su ventaja temprana en un paso firme hacia el liderato

Editado por: Svitlana Velhush

En Santander, el Real no solo ganó: en 36 minutos disipó todas las dudas sobre el desenlace del partido, marcando tres goles y dejando al equipo local sin ninguna posibilidad de dar la sorpresa en casa. El penalti de Mbappé, el gol de Bellingham y el espectacular disparo de Diomande no fueron solo el resultado, sino una señal: el equipo de José Mourinho convierte con seguridad el impulso psicológico tras el «clásico» en victorias estables.

La victoria en El Sardinero fue la sexta consecutiva para los madrileños en todas las competiciones. Tras el triunfo sobre el Barcelona, el equipo llegó al partido contra el Racing en un estado de ánimo inmejorable, y eso se notó de inmediato en el juego. Ya en el minuto 11, un penalti polémico en la portería de los locales abrió el marcador, y al descanso la ventaja había aumentado a tres goles. Bellingham elevó su cuenta con el club a 50 goles, superando a Zidane en la rapidez con la que alcanzó esa cifra.

La clave del éxito no está solo en la maestría individual de las estrellas, sino también en la disciplina colectiva. El Real controló el balón, limitó al Racing a un mínimo de ocasiones peligrosas e incluso en la segunda parte, cuando los locales intentaban remontar, mantuvo la sangre fría. Diomande, el extremo marfileño, sigue impresionando: su gol fue ya el cuarto en los últimos seis partidos, y sus combinaciones con Güler y Bellingham muestran cómo los jóvenes talentos encajan en el esquema de Mourinho.

Para el Racing, este partido supuso el final de su racha de partidos sin perder en casa. El equipo, que recientemente regresó a la élite, luchó, pero no pudo resistir la presión organizada y los rápidos contragolpes de los visitantes. Su situación en la tabla sigue siendo complicada: 16.º puesto y solo un punto por encima de la zona de descenso.

En el contexto de la Liga, este resultado acerca al Real a los líderes: ahora la distancia con el Barcelona es de tres puntos, y con el Atlético, de uno. La sexta victoria consecutiva no parece una casualidad, sino la confirmación de que, bajo la dirección de Mourinho, el equipo ha encontrado el equilibrio necesario entre libertad ofensiva y solidez defensiva.

Como un mecanismo bien engrasado en el que cada pieza trabaja por el resultado común, el Real demuestra que una ventaja temprana no solo se puede mantener, sino convertir en una plataforma para un impulso a largo plazo en la carrera por el título.

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Fuentes

  • Racing 0-3 Real Madrid: Diomande pasa de polémicas

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