El 5 de agosto de 2026 se estrenó en los cines de todo el mundo la película «The Wrong Girls» (*The Wrong Girls*) — una comedia dramática estadounidense con elementos de thriller que, desde el primer minuto, se presenta como una película poco convencional, peculiar y, al mismo tiempo, encantadoramente despreocupada. La dirección y el guion corrieron a cargo de Dylan Meyer, y los papeles protagonistas fueron interpretados por Kristen Stewart y Alia Shawkat — un dúo cuya química en pantalla se convirtió en uno de los mayores aciertos de la cinta.
Trama: del caos a los superpoderes
Frankie y Molly son mejores amigas atrapadas en un callejón sin salida. Sin un trabajo estable, sin un plan claro para el futuro y sin sentir que encajen en ningún lugar. Su día a día es una improvisación constante al borde de la supervivencia.
Todo cambia en un momento absurdo: las chicas prueban por accidente una bebida extraña (o, quizás, se convierten en participantes de un experimento misterioso). Las consecuencias resultan ser mucho más graves de lo que cabría esperar. Frankie y Molly adquieren telepatía — la capacidad de leer los pensamientos de quienes las rodean, y tras ella llega también la telekinesis. Sus nuevos poderes trastocan su rutina habitual, provocan una serie de situaciones cómicas y verdaderamente peligrosas, y obligan a las protagonistas a replantearse su propia amistad y a sí mismas.
Dúo actoral: sinergia de aventurerismo
Kristen Stewart en el papel de Frankie es sorprendentemente encantadora y cómica. Su interpretación es ligera, viva, carente de la habitual angustia dramática, y es precisamente eso lo que hace que el personaje sea entrañable. Alia Shawkat en el papel de Molly complementa a la perfección a su compañera: su interacción en pantalla se siente como una auténtica sinergia de espíritu aventurero y alegría. El espectador cree que estas dos mujeres son realmente amigas desde hace mucho tiempo y de forma incondicional.
Aciertos
La película cautiva por la ligereza de su planteamiento y por la originalidad de la idea central. Entre los momentos especialmente memorables se encuentran las escenas en las que las protagonistas leen los pensamientos de sus gatos. Frases como
«¡Eh, que estoy tumbado de lado!»
y
«¡Me está tocando, me está pasando gérmenes!»
provocan risas sinceras y dotan a la cinta de un encanto casi de dibujos animados. Y el diálogo de Kristen Stewart con el gato al final merece un aplauso aparte: tiene tanto humor como una ternura inesperada.
La segunda mitad de la película supera notablemente a la primera: la narración se vuelve más lógica, rítmica y divertida. Es aquí donde la cinta despliega todo su potencial.
Lo que faltó
A pesar de todas sus virtudes, la cinta tiene puntos débiles. A la primera mitad le falta claramente un planteamiento de la trama: el espectador no comprende de inmediato las reglas del mundo en el que se encuentran las protagonistas. En algunos momentos flaquea la coherencia de los acontecimientos, y a la dirección no siempre tiene el énfasis suficiente en los planos individuales; algunas escenas parecen pasar de largo sin dejar huella.
Valoración y a quién va dirigida
Calificación de Gaya: 6,8 / 10
Disparatada, peculiar, irregular por momentos, pero con su público fiel, sus protagonistas encantadoras y una idea que te hace sonreír. No es una obra maestra, pero sí una película agradable, capaz de regalar un par de horas de alegría cálida y sin pretensiones.
«No te lo vas a creer» es una película ligera y, en muchos sentidos, «de fondo». No requiere una concentración extrema y es perfecta para una velada acogedora sin expectativas demasiado altas. Aun así, la idea es tan curiosa que la cinta es perfectamente capaz de cautivar también al público joven.
Un truco: si la primera hora o hora y media no te ha enganchado, termina de ver al menos los últimos veinte minutos. Son festivos, de cuento de hadas y están llenos de una atmósfera mágica que te durará mucho tiempo.



