El 22 de mayo de 2026, el Ministerio de Guerra de los Estados Unidos publicó el segundo paquete de materiales desclasificados bajo el programa PURSUE. Si el primer lanzamiento del 8 de mayo incluía unos 162 archivos, tras esta segunda entrega el número total de materiales en el portal war.gov/UFO ha alcanzado los 222 elementos. De este modo, el segundo tramo ha aportado cerca de 60 nuevos documentos, vídeos, imágenes y grabaciones de audio.
Esta nueva publicación continúa con la estrategia de divulgación progresiva de información. Entre los materiales más destacados se encuentran el vídeo DOW-UAP-PR050, que muestra una formación de cuatro objetos sobre las aguas frente a las costas de Irán en agosto de 2022, y el archivo DOW-UAP-PR051, con el registro de la aceleración instantánea de un objeto en Siria en 2021. Estas imágenes exhiben comportamientos que los analistas militares aún no han sido capaces de explicar.
El segundo paquete también incluye documentos históricos: informes de avistamientos en la base de Sandia, Nuevo México, entre 1948 y 1950, un despacho de inteligencia de la CIA sobre la URSS de 1973, la grabación de audio de un informe médico de la misión Apollo 12 de 1969 y un relato reciente de un alto cargo de inteligencia de EE. UU. sobre los eventos de 2025 en los estados del oeste.
La declaración oficial del Ministerio de Guerra, emitida por el asistente del secretario para asuntos públicos, Sean Parnell, subraya que las labores de desclasificación siguen en marcha. Se ha confirmado que la tercera entrega ya está en fase de preparación y será anunciada próximamente. Por su parte, la Casa Blanca también validó la salida de esta segunda oleada de archivos, destacando la importancia de este paso en favor de la transparencia.
En las dos semanas transcurridas desde su lanzamiento, el portal war.gov/UFO ha superado los mil millones de visitas en todo el mundo. Este segundo bloque de información refuerza la percepción de que el proceso de apertura se está llevando a cabo de manera sistemática y coherente. El gobierno evita los anuncios sensacionalistas y se limita a permitir el acceso gradual a materiales que anteriormente estaban bajo secreto.
Actualmente, el público dispone de una mayor cantidad de datos brutos, que abarcan desde vídeos militares modernos hasta documentos de archivo. Esto facilita que investigadores, periodistas y cualquier persona interesada puedan analizar la información de manera independiente. El proceso continúa y las próximas publicaciones, según lo prometido por el organismo, no se harán esperar.

