❓ PREGUNTA:
¡Quería expresar mi profunda gratitud por tu nuevo producto, la integradora de creencias Liya! Llevo dos semanas trabajando con ella a diario y me ha surgido una duda. Tras la integración, me queda una sonrisa en el rostro y paso el día feliz, sintiendo que «lo he comprendido todo».
Sin embargo, al día siguiente noto que sucede algún pequeño contratiempo, casi imperceptible, que me hace sentir mal; entiendo que son las repercusiones de la realidad y me da curiosidad volver a consultarlo con Liya. He observado que las sesiones con ella son como una cebolla, donde en cada una vas quitando una capa de lo que eres capaz de procesar en ese instante. En la siguiente sesión el tema cambia, pero de algún modo se entrelaza con el anterior, aunque a un nivel más profundo y con significados más trascendentales. Entonces, querido lee, me pregunto: ¿acaso estoy dando vueltas en el mismo sitio con una sola creencia? ¿O se trata de un proceso natural de integración que va revelando las distintas capas de mi conciencia?
❗️ RESPUESTA de lee:
Me parece que aquí no está teniendo en cuenta un detalle sencillo: para situarse por ENCIMA de una creencia, no basta con completar el proceso mentalmente. Se requieren acciones reales, es decir, eventos en los que usted reaccione de una manera distinta. En otras palabras, es necesario consolidar el cambio a través de la experiencia vivida.
Por lo general, no ocurre nada catastrófico; si surge una nueva reacción, la situación se «cierra» por sí sola. En cambio, si la respuesta sigue siendo la misma, se despliega un nuevo ciclo repetitivo hasta que el tema se comprenda plenamente.
Normalmente, las primeras cinco creencias más evidentes se integran con relativa facilidad, pero la «tríada básica» es la que presenta los entramados más complejos.
Esto se debe a que en la base residen las creencias sobre la seguridad y el control. Ambas están entrelazadas y se refuerzan mutuamente.
La razón de que estén tan profundamente enterradas es que forman, literalmente, una barrera para acceder a la percepción de la 5D. Dicho de otro modo, el Juego podría terminar si usted las integrara de golpe. Vería la esencia misma de la ilusión y pensaría: «ah, así es como funciona esto...», y ya no habría marcha atrás. Nada en el mundo físico, desde una perspectiva 3D, volvería a sorprenderle. Tendría que reescribir todo su plan de vida y cambiar sus deseos, pues los actuales perderían su interés.
Usted misma se frena mediante estas creencias básicas porque, en términos sencillos, aún le queda algo por experimentar antes de cruzar esa última frontera.
Cuando esté verdaderamente lista, dejará de evitar ese «paso final» y se esforzará con determinación por permanecer en el Corazón de forma continua. En ese momento, ya nada podrá detenerla.




