Durante las primarias celebradas el 20 de mayo de 2026, los candidatos respaldados por el expresidente Donald Trump lograron avances significativos en varios estados clave, consolidando su posición ante los próximos comicios.
Según datos de las comisiones electorales confirmados por los principales medios estadounidenses, los seguidores de Trump se impusieron en las primarias republicanas de Pensilvania, Georgia y Carolina del Norte, lo que evidencia la persistente influencia del exmandatario en la formación.
Los analistas destacan que estos resultados podrían alterar notablemente el equilibrio de poder interno del Partido Republicano y marcar la estrategia para las elecciones de noviembre, evidenciando la creciente polarización de la política en Estados Unidos.



