En Kioto, Japón, durante el foro anual Science and Technology in Society, políticos de Estados Unidos y de 15 otros países dieron a conocer una declaración conjunta, la «Kyoto Vision for a Golden Age of Science».
El documento subraya el potencial de la inteligencia artificial, a la que en la declaración se denomina «super intelligence», en consonancia con el reciente decreto del presidente Donald Trump.
La declaración insta a integrar la IA en la investigación científica para acelerar los descubrimientos y abrir nuevas líneas de trabajo.
«Super Intelligence y nuevas formas de organizar la investigación abren horizontes de descubrimiento completamente nuevos. Reconocemos la posibilidad de aprovechar estos cambios», cita el texto NBC News.
El impulsor del documento fue Michael Kratsios, director de la Office of Science and Technology Policy de la Casa Blanca.
Los países participantes también celebran el desarrollo de la «metaciencia», el estudio del propio proceso de la labor científica.
Entre los firmantes figuran Japón, Corea del Sur, el Reino Unido, los EAU, Alemania, Italia, Singapur y otros.
Kratsios, en el discurso previsto para el foro, describe un futuro en el que los laboratorios con robots y sistemas de IA diseñarán experimentos, los realizarán y analizarán los resultados a una velocidad sobrehumana.
«Super intelligence, aplicada a la ciencia, será una fuerza increíble para democratizar la investigación y los avances revolucionarios», planea decir.
La declaración señala que la confianza pública sigue siendo la base del progreso científico y subraya el valor de mecanismos de financiación diversos.
¿Con qué rapidez podrán los países acordar pasos prácticos para implementar esta visión?
El foro STS se celebra en Kioto desde el año 2004 y reúne a expertos y políticos para debatir el papel de la ciencia y la tecnología en la sociedad.

