Durante unos ejercicios de prueba, el modelo de inteligencia artificial Mythos, desarrollado por la empresa Anthropic, detectó vulnerabilidades en sistemas informáticos gubernamentales de Estados Unidos altamente sensibles y clasificados. Según informaron funcionarios estadounidenses, el algoritmo tardó apenas unas horas en localizar estas brechas de seguridad, un proceso que normalmente requeriría semanas de análisis convencional.
Un portavoz anónimo de las autoridades del país reveló a la agencia Associated Press que estas evaluaciones se realizaron en estrecha colaboración con los servicios de inteligencia nacionales. El funcionario subrayó, no obstante, un matiz técnico fundamental: el mero hecho de identificar las vulnerabilidades no garantizaba que el modelo de IA pudiera explotarlas con éxito o ejecutar una intrusión completa en ese mismo periodo.
Estas evaluaciones se enmarcan en la iniciativa de Anthropic denominada Project Glasswing. A través de este proyecto, diversas compañías tecnológicas unen sus fuerzas para salvaguardar el software de infraestructura crítica. El propósito principal es prevenir consecuencias desastrosas para la seguridad nacional, el orden público y la economía global que, según los expertos, podría acarrear el uso descontrolado de modelos tan potentes como Mythos.
El éxito y la inquietante rapidez de estas pruebas se conocieron gracias al senador demócrata por Virginia, Mark Warner. Durante una comparecencia el 11 de junio ante el Comité Bancario del Senado, Warner hizo referencia a los datos proporcionados por el general Joshua Rudd, jefe de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y del Cibercomando de EE. UU.
«Esta herramienta vulneró casi todos nuestros sistemas secretos en horas, no en semanas», afirmó Warner, destacando la velocidad sin precedentes con la que la red neuronal analizó los activos protegidos.
A pesar de la activa colaboración con la inteligencia estadounidense en materia de ciberseguridad, existe una creciente tensión ideológica entre Anthropic y la administración de Donald Trump.
En Anthropic han expresado abiertamente su preocupación por el modo específico en que el Pentágono y los estamentos militares planean emplear sus sistemas de IA. Como respuesta, la administración está adoptando medidas drásticas para limitar la implementación de sus modelos de vanguardia. A comienzos de junio, la Casa Blanca dictó una directriz que exige a Anthropic restringir el acceso de ciudadanos extranjeros a sus desarrollos más recientes, concretamente a los modelos Fable 5 y Mythos 5. La propia compañía considera que estas medidas de control son excesivas, lo cual no hace sino recrudecer el conflicto sobre el futuro de la regulación de la inteligencia artificial en Estados Unidos.




