España — Francia — 2:0
El 14 de julio se definió el primer finalista de la Copa del Mundo de fútbol de 2026. En el estadio de Arlington, la selección española derrotó con solvencia a Francia por 2-0 y regresó a la gran final de un Mundial por primera vez desde su histórica victoria en 2010.
La semifinal se perfilaba como un duelo entre dos filosofías futbolísticas opuestas. Mientras los franceses apostaban por la velocidad de Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y sus otras estrellas ofensivas, España se mantuvo fiel a su estilo basado en la posesión y el control del ritmo de juego. Al final, el planteamiento español resultó ser considerablemente más efectivo.
Oyarzabal abrió el marcador de penalti
El primer tanto llegó en el minuto 22. Lamine Yamal se internó en el área y forzó la falta de Lucas Digne. Mikel Oyarzabal transformó la pena máxima con seguridad para adelantar a España con el 1-0.
Con este gol, Oyarzabal alcanzó la cifra de 30 dianas con la camiseta nacional. De este modo, se convierte en uno de los seis jugadores que han logrado este hito en la historia de la selección española.
Tras el gol en contra, Francia trató de reaccionar, pero los españoles apenas permitieron que su rival generara ocasiones de auténtico peligro. Mbappé, Dembélé y Michael Olise recibían el balón constantemente lejos del área, lo que les impedía aprovechar su punta de velocidad.
Porro sentenció el encuentro
En el minuto 58, España amplió su ventaja. Pedro Porro culminó una brillante combinación con Dani Olmo internándose en el espacio libre para batir al portero con un disparo preciso que supuso el 2-0. Gracias a su gran actuación, el lateral fue nombrado jugador del partido.
El cuerpo técnico francés realizó varios cambios dando entrada a nuevos efectivos en ataque, pero no consiguieron cambiar el rumbo del encuentro. La defensa española se mostró imperturbable y el guardameta Unai Simón mantuvo su portería a cero.
Para España, este fue su sexto partido sin encajar goles en el torneo. El equipo solo ha recibido un tanto en siete encuentros, demostrando que no solo sabe dominar el balón y atacar con vistosidad, sino también defender de forma casi impecable.
Las estrellas francesas se quedaron sin marcar
La mayor decepción de la noche fue el rendimiento ofensivo de Francia. El conjunto galo, que contaba con una de las plantillas más rutilantes del campeonato, fue incapaz de encontrar huecos ante el área española.
Los franceses intensificaron la presión por momentos, especialmente en el tramo final, pero sus disparos terminaban bloqueados por la defensa o repelidos por Unai Simón. España dominó con solvencia el centro del campo, impidiendo que el talento individual de Mbappé y Dembélé se tradujera en oportunidades claras de gol.
La derrota también frustró las aspiraciones de Francia de alcanzar su tercera final mundialista consecutiva. Ahora, los pupilos de Didier Deschamps tendrán que conformarse con disputar el partido por el tercer puesto.
España vuelve a la élite mundial
El triunfo sobre Francia prolonga la impresionante racha de la selección española. El equipo no pierde un partido oficial desde marzo de 2024 y, en este periodo, ha logrado conquistar la Eurocopa 2024 antes de plantarse ahora en la final del Mundial.
España volvió a ratificar su condición de ser uno de los bloques más equilibrados del torneo. La veteranía de Rodri, Olmo y Oyarzabal se amalgama a la perfección con la energía de los jóvenes, entre los que sobresale especialmente Lamine Yamal.
En la final, que se celebrará el 19 de julio, los españoles se medirán al ganador de la segunda semifinal entre Inglaterra y Argentina. Para España, esta será la oportunidad de alzar su segundo título mundial tras el éxito cosechado en 2010.
Conclusión del 14 de julio: España derrotó con justicia a Francia, logró una nueva portería a cero y dio el paso definitivo hacia el partido por el trofeo más importante del planeta.
La próxima semifinal: Inglaterra — Argentina tendrá lugar hoy, 15 de julio de 2026.




