Jennifer Lopez en el papel de Jackie no es la típica chica soñadora de sus comedias románticas anteriores. Su personaje es un puño de hierro en guante de terciopelo, la directora de una aerolínea acostumbrada a tener a todos bajo un control absoluto. ¿Romances de oficina? Prohibidos. ¿Emociones? Bajo llave. ¿Vida privada? Inexistente. Lopez interpreta a una mujer que ha construido a su alrededor una fortaleza de normas y reglamentos, donde cada mirada suya advierte: «No te acerques, te quemarás». Sin embargo, es precisamente en esta armadura de hielo donde reside toda la magia, porque bien sabemos que cuanto más sólido es el muro, más estruendosa será su caída.
Y para derribar ese muro aparece Brett Goldstein, el mismo Roy Kent de «Ted Lasso» a quien los aficionados al fútbol reconocerán al instante. Su personaje es un nuevo abogado que no pertenece al grupo de los que temen a su jefa. No hay servilismo en él, solo la confianza serena y casi imponente de un hombre que conoce su propio valor. Goldstein aporta a la película esa misma ternura ruda por la que el público adoró a Roy Kent: alguien gruñón y directo, pero con una mirada en la que se lee mucho más de lo que está dispuesto a decir en voz alta.
Es aquí donde comienza el hechizo. El amor entre Jackie y su abogado no estalla, sino que se manifiesta como las grietas en el hielo durante la primavera. Al principio es solo tensión en las reuniones, cuando él la mira un poco más de lo debido. Luego vienen esas pausas en las conversaciones, que duran un segundo más de lo necesario. Después te das cuenta de que el ambiente entre ellos está tan cargado de electricidad que las chispas saltan directamente hacia la pantalla. Lopez y Goldstein no interpretan la pasión, sino que la viven, y esa química se siente en cada mirada, en cada frase a medias y en cada ocasión en la que sus dedos casi, casi se rozan.
Brett Goldstein, por cierto, escribió este guion específicamente para Jennifer Lopez e incluso incluyó una nota: si ella lo rechazaba, la película no se haría. Ella aceptó porque, por primera vez en una comedia romántica, no le tocaba el papel de quien es rescatada, sino de quien se rescata a sí misma. Y, quizás, sea por eso que su dúo funciona con tanta fuerza: dos personas poderosas que aprenden a mostrar su vulnerabilidad el uno ante el otro.
Se trata de una película sobre cómo incluso el reglamento más severo es impotente ante las leyes del corazón. Cuando Jackie se enfrenta a la elección final entre su empresa o sus sentimientos, tú ya conoces la respuesta. Porque es imposible no percibir este amor. Está aquí. Es real. Y merece la pena romper todas las reglas por él.
Puntuación de Gaya — 6.9/10



