Hay películas que seducen primero por su forma, y luego, inesperadamente, dejan dentro una sensación completamente distinta. «I Want Your Sex» es precisamente una de ellas.

Después de una pausa de 12 años, Gregg Araki regresa al largometraje y vuelve a abordar lo que siempre le ha interesado más: el deseo, la intimidad, la vulnerabilidad y la libertad. Pero ahora su tono muestra menos rebeldía y más madurez.

Doce años. Toda una era en el mundo del cine, un período en el que nacen y mueren estrellas, cambian las tendencias y los directores logran rodar cinco o seis películas. Gregg Araki eligió otro camino: el silencio.

Su última obra de larga duración fue «Pájaro blanco de la ventisca» (White Bird in a Blizzard), un drama tierno y melancólico con Shailene Woodley y Eva Green, estrenado en 2014. Desde entonces, uno de los autores más audaces, reconocibles e intransigentes del cine independiente estadounidense pareció disolverse en el silencio.
Y así, en julio de 2026, el silencio finalmente se rompió. Se estrenó «I Want Your Sex», y nosotros, en Gaya.one, no podíamos pasarlo por alto.
Araki no solo ha regresado. Ha vuelto tal como lo amábamos: incisivo, irónico, sincero. Pero ahora es aún más sabio, cálido y estético.
De la pantalla es simplemente imposible apartar la vista. El componente visual de la cinta es fascinante. La cinematografía está tan bien lograda que cada fotograma está impregnado de luz, color y una palpable sensualidad.
Olivia Wilde merece una admiración especial. Gracias a la dirección de Araki, aparece constantemente en primeros planos, y esto funciona a la perfección. La cámara no se aparta de su rostro, capturando cada emoción, cada matiz, cada destello de pasión o duda.
Olivia está espléndida desde todos los ángulos y con cualquier atuendo (y también sin ellos 🙂). Su personaje es vivo, auténtico, seductor. Es uno de esos papeles donde la actriz se revela por completo, y el primer plano se convierte no solo en un recurso, sino en una declaración de amor a su talento y feminidad.
Cooper Hoffman (Elliot) le hace una pareja digna. Hijo del legendario Philip Seymour Hoffman, ya se destacó en «Licorice Pizza» y desde entonces ha ido ganando impulso con confianza. Su Elliot es encantador, vulnerable y sincero.
La química entre él y Wilde es tan chispeante que uno empieza a creer en cada uno de sus toques. Observar su dúo es un placer único e incomparable.
Veredicto de Gaya.one: Nuestra calificación: 8.8/10
Esta es una calificación muy alta, y absolutamente merecida. «I Want Your Sex» es un caso raro en el que una película sobre deseos también resulta ser una película sobre una profunda conexión humana. Araki no ha perdido ni su agudeza ni su sentido del humor, sino que les ha añadido una estética visual asombrosa y sabiduría.
Si echas de menos un cine inteligente, hermoso y sincero que no teme hablar abiertamente de la pasión, esta película será un verdadero descubrimiento para ti. Ve al cine, acomódate y déjate cautivar por esta historia.



