En septiembre de 2024, el Museo Vivo del Muralismo (MVM) abrió sus puertas en el centro histórico de la Ciudad de México, revelando más de cinco siglos de historia arquitectónica y artística. El museo abarca 32,000 metros cuadrados y se encuentra en un complejo de tres edificios construidos entre los siglos XVI y XVIII, mostrando una rica evolución de la historia mexicana.
El MVM está ubicado en lo que fue el Ex Templo y Ex Convento de Santa María de la Encarnación del Divino Verbo. El edificio principal, reconstruido en 1921 tras un devastador terremoto, refleja los ideales del gobierno posrevolucionario, priorizando la educación y la difusión cultural.
El arquitecto Federico Méndez Rivas, encargado por el entonces secretario de Educación José Vasconcelos, lideró la reconstrucción, asegurando la preservación de la estructura original del convento mientras la adaptaba para fines educativos. Este cuidadoso equilibrio entre la preservación histórica y la función moderna ha resultado en una joya arquitectónica única.
Significativamente, el museo busca facilitar el acceso del público a sus colecciones, que anteriormente solo estaban disponibles para un público limitado. La transformación requirió una inversión de 290 millones de pesos, centrada en la restauración de elementos arquitectónicos y la creación de once salas de exposición que reflejan la importancia del muralismo en la cultura mexicana.
Además, el museo incorpora experiencias sensoriales y actividades interactivas para involucrar más profundamente a los visitantes. También incluye traducciones al náhuatl para promover la accesibilidad cultural. Esta iniciativa subraya la misión del museo de educar e inspirar orgullo por el patrimonio artístico de México.
Desde su apertura, el MVM ha atraído con éxito a visitantes, enfatizando la importancia de la interacción comunitaria y la apreciación de las artes, contribuyendo así al diálogo continuo sobre la identidad cultural y la preservación del patrimonio.