Investigadores han descubierto los robustos mecanismos de resistencia a insectos de Solanum habrochaites, una especie de tomate silvestre, lo que podría transformar la gestión de plagas agrícolas. Al desentrañar las complejidades genéticas y metabólicas de la vía de biosíntesis de fenilpropanoides, el estudio abre nuevas avenidas para la cría de tomates cultivados con resistencia mejorada a plagas.
Los hallazgos podrían reducir la dependencia de pesticidas químicos, abordando las preocupaciones sobre la resistencia a pesticidas y el daño ambiental. Los tomates, un cultivo básico en todo el mundo, enfrentan desafíos significativos de plagas como pulgones y ácaros, que dañan los rendimientos y la calidad.
Un equipo de la Universidad Agrícola del Noreste en China publicó sus hallazgos en Horticulture Research el 9 de enero de 2024, utilizando técnicas de metabolómica y transcriptómica para diseccionar la vía de biosíntesis de fenilpropanoides en Solanum habrochaites, identificando su papel crítico en la resistencia a insectos.
Los investigadores encontraron que Solanum habrochaites produce niveles significativamente más altos de fenilpropanoides y flavonoides, compuestos vitales para disuadir a los insectos fitófagos. Al comparar la especie silvestre con la variedad de tomate cultivada 'Ailsa Craig', el estudio reveló que Solanum habrochaites tiene tricomas glandulares de estructura única capaces de almacenar más metabolitos anti-insectos. Se identificaron genes clave como Sl4CLL6 como centrales en esta estrategia de defensa; silenciar estos genes resultó en una disminución de la resistencia a los ácaros, confirmando su papel crítico.
El Dr. Aoxue Wang, uno de los autores correspondientes del estudio, afirmó: "Nuestros hallazgos representan un avance significativo en la comprensión de los mecanismos de defensa naturales de los tomates. Al aprovechar los recursos genéticos de las especies de tomates silvestres, podemos desarrollar prácticas agrícolas más resilientes y sostenibles."
Las aplicaciones potenciales de esta investigación van más allá de los tomates. Al aprovechar la riqueza genética de las plantas silvestres, los científicos pueden desarrollar soluciones innovadoras para la gestión de plagas en diversos cultivos. Este enfoque busca reducir las pérdidas de cultivos mientras fomenta prácticas agrícolas respetuosas con el medio ambiente, invitando a una mayor exploración de otras especies silvestres que podrían albergar tesoros genéticos similares.