A finales de junio de 2026, la meseta de Guiza captó una vez más el interés de la opinión pública mundial. El 21 de junio, el Centro Congressi Artemide, ubicado en la localidad italiana de Castel San Pietro Terme, cerca de Bolonia, acogió la esperada conferencia "Guiza — La Ciudad Oculta — Acto Final". Más de mil personas se congregaron en el auditorio, desafiando el intenso calor, para conocer los últimos hallazgos de Filippo Biondi y Corrado Malanga del proyecto Khafre Pyramid Project.
El evento principal fue la exposición de los datos obtenidos mediante la tecnología HarmonicSAR, un sistema de radar de apertura sintética armónica. Los investigadores mostraron imágenes tomográficas Doppler de alta precisión que, según explicaron, revelan nítidamente los contornos de una estructura subterránea simétrica a la célebre Gran Esfinge. El equipo aplicó algoritmos de reconocimiento facial a los datos recopilados y realizó una prueba a ciegas cuyos resultados, indicaron los ponentes, respaldaron la hipótesis inicial.
Biondi subrayó la relevancia internacional del hallazgo al afirmar que "esta segunda esfinge pertenece a los pueblos de todo el mundo". Según sus palabras, se trata de una pieza clave del patrimonio antiguo que la humanidad está lista para reintegrar en su espacio cultural compartido. Durante la presentación, se exhibieron imágenes detalladas con anotaciones que ilustran la ubicación y la geometría de la supuesta estructura en relación con las pirámides existentes.
Este encuentro representó la continuación natural de las publicaciones de marzo y abril, meses en los que los escaneos por satélite y radar señalaron por primera vez una anomalía con un elevado grado de simetría. En aquel momento, las probabilidades se estimaban entre el 80 y el 100 por ciento. Esta nueva presentación ha aportado más material visual y análisis computacionales, aunque, al igual que anteriormente, las conclusiones definitivas dependen de los trabajos de campo sobre el terreno.
La conferencia se desarrolló en un ambiente de gran expectación y dinamismo. Entre el público asistente se encontraban tanto defensores de la teoría como voces escépticas. Se ha anunciado que la grabación íntegra del evento, con su respectiva traducción, estará disponible próximamente. Por ahora, los investigadores instan a la prudencia y a mantener el diálogo científico con las autoridades egipcias para coordinar prospecciones geofísicas y posibles excavaciones.
Cada nueva fase en el estudio de Guiza evidencia cómo las tecnologías de vanguardia están ampliando los horizontes de la arqueología. Las tomografías de radar permiten escudriñar bajo las capas de arena sin alterar el suelo, si bien será la verificación directa en el terreno la que determine la exactitud de estas reconstrucciones virtuales. Mientras la hipótesis de una segunda esfinge simétrica acumula más evidencias visuales, la comunidad científica mantiene un sano escepticismo a la espera de los próximos pasos, desde análisis minuciosos hasta expediciones reales.
La historia de Guiza sigue escribiéndose, y cada nuevo escaneo nos aproxima un poco más a desentrañar los secretos que la milenaria meseta todavía custodia.
